Punta Islita es un pequeño pueblo, rodeado por un valle, ubicado justo en una encrucijada del camino. En su plaza se encuentra una increíble y pintoresca iglecita blanca con su campanario.
El Hotel Punta Islita está localizado sobre una colina frente al mar. Ofrece un íntimo ambiente, una excelente cocina y una atmósfera de descanso. La piscina está ubicada sobre un promontorio, desde donde se puede admirar el océano Pacífico. Es un lugar de nubes aguamarinas, cantos de aves y tranquila contemplación.
Para aquellas personas enamoradas o que estén disfrutando de su Luna de Miel, éste es un lugar ideal para unas vacaciones románticas.