La Bahía Drake tiene la forma de una media luna perfecta. Es un lugar inexplorado que permanece casi en su estado natural tradicional. Su cercanía con la isla del Caño y los ríos Sierpe y Corcovado, hacen que sea un lugar idóneo para pernoctar.
La comunidad vive de la bahía y del río, todavía emplean caballos y pequeñas embarcaciones para transportarse. El camino hacia el Parque Nacional Corcovado es uno de lo más bellos de la Costa del Pacífico.
Esta bahía, con sus espumantes olas y el chillido de los cantos de sus aves, es un lugar de abundante vida, belleza, diversidad y constantes encuentros con la naturaleza. Las cuatro clases de ballenas, los monos y los guacamayos escarlata, convierten a este lugar en unas maravillosas vacaciones familiares con la naturaleza.
El área cuenta con grandiosos lodges para la pesca y alojamientos privados; así también, ofrece una amplia variedad de tours, expediciones y aventuras. El mejor buceo y snorkeling lo pueden encontrar en las cristalinas aguas de la Isla Caño.