El archipiélago de Bocas del Toro continúa siendo un lugar único y preservado recientemente descubierto por viajeros internacionales. Uno de los primeros en visitar las islas fue Cristóbal Colón, el 6 de octubre de 1502, quien se refugió en las calmadas aguas y en donde tomó provisiones para su viaje de regreso a casa.
Bocas del Toro es un paraíso para los amantes de la naturaleza al aire libre, en donde uno puede encontrar arrecifes de coral, ensenadas y playas desiertas de arena blanca, así como también, realizar diferentes actividades como: pesca en alta mar, paseos en barco y kayak , surfing y buceo con snorkel .
La población de la Provincia está constituida por tribus indígenas y por descendientes de esclavos de Jamaica, quienes contribuyen conjuntamente con la viva y variada cultura de Bocas del Toro. Tanto a los locales como a los viajeros les gusta viajar relajadamente en piraguas y kayaks entre las islas. Cada una de las islas ofrece algo diferente en cuanto a vida salvaje y a biodiversidad. Osos perezosos, monos, tucanes, loros, iguanas y venenosos sapitos de colores vivos son sólo algunos de los muchos habitantes de las islas.
Para aquellos que prefieran un viaje más activo y desafiante, Bocas del Toro les ofrece algunos de los mejores lugares vírgenes de pesca en alta mar de toda la región. En Bocas del Toro usted podrá busear en algunas de las mejores y más diversas aguas en toda Centroamérica. Sin embargo, el costo es aproximadamente la mitad lo que uno pagaría en lugares como Roatán, Honduras. |